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METODOLOGÍA

Cómo opero, cómo lo mido y por qué lo enseño todo

Swing Pro nace de una idea sencilla pero poco común en este sector: publicar exactamente lo que hago con mi dinero, sin filtros, para que cualquier inversor curioso pueda decidir si tiene sentido seguirlo. Y, más importante, para que con el tiempo pueda prescindir de mí.

Lo que viene en esta página es el método completo — cómo selecciono qué comprar, cómo gestiono cada posición, cómo mido la rentabilidad de forma honesta y cómo se puede verificar todo, hasta el último trade. Si todo va bien, dentro de unos meses no me necesitarás. Ese sería el éxito real del proyecto.


Esto no es un curso. No son señales. Es el camino de un inversor real.

Si has llegado aquí buscando alguien que te diga qué comprar mañana, este no es tu sitio. Lo que viene es lo contrario: el camino para que dentro de unos meses no necesites a nadie.

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Conviene aclararlo antes de seguir, porque define todo lo que viene después.

Aquí no vas a recibir señales para copiar. Vas a poder ver cada compra, cada venta y cada espera con el razonamiento detrás de cada una. La diferencia es importante: una señal te hace dependiente, un método aplicado delante de ti te hace inversor.

Tampoco es un curso de seis módulos pre-grabados. La realidad de los mercados no se enseña en una clase teórica congelada en el tiempo — se entiende viéndola pasar, semana a semana, con dinero real y consecuencias reales. La diferencia entre un libro de inversión y acompañar a alguien que invierte en directo es la misma que hay entre leer sobre conducción y subirte de copiloto con un piloto experimentado.

La idea es que con los meses interiorices los criterios: qué se compra y qué se descarta, cuándo se aguanta y cuándo se vende, qué dice un balance sano y qué dice uno que va a romper, cómo se lee una sorpresa de earnings y cómo se mira un movimiento de insiders. Cuando ese criterio está dentro de ti, ya no necesitas a nadie para invertir.

Y eso es exactamente lo que quiero que pase.


Cómo elijo qué comprar

Una empresa castigada y una empresa rota se parecen mucho desde fuera. Confundir las dos es la forma más rápida de perder dinero en bolsa. Estos son los filtros con los que evito esa trampa.

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Hago swing trading de medio plazo en mercados USA. Solo Nasdaq y NYSE. No hago intradía, no hago scalping, no opero opciones ni futuros. Horizonte típico de cada posición: semanas o meses, no días ni años.

El análisis es fundamental serio. No es momentum, no es chartismo puro, no es "está de moda en redes". Cada idea pasa por una batería de comprobaciones antes de convertirse en una compra:

  • Castigada pero no rota. Es el filtro inicial, siempre. La diferencia entre una caída coyuntural y un deterioro estructural es la línea más importante del método. La primera es oportunidad; la segunda es trampa.
  • Valoración intrínseca. Estimo el valor razonable del negocio con descuento de flujos y múltiplos comparables. Si el precio actual no me deja margen, no compro aunque me guste la empresa.
  • Proyecciones a 2-3 años. Crecimiento de ingresos, evolución de márgenes, generación de caja libre. Necesito una tesis cuantitativa sostenible, no una historia bonita.
  • Estructura de deuda. Apalancamiento, vencimientos, coste de capital, capacidad de servicio. La deuda en el momento equivocado es lo que rompe negocios que parecían sólidos.
  • Calidad operativa. ROIC preferiblemente por encima del 15%, márgenes consistentes, asignación de capital sensata por parte del management.
  • Catalizadores en 6-12 meses. Eventos identificables que puedan re-valorar la acción: lanzamiento de producto, mejora de guidance, contrato relevante, reestructuración, cambio regulatorio, cambio de ciclo en el sector. Sin catalizador, una buena idea puede dejarte el dinero muerto demasiado tiempo.
  • Seguimiento de earnings. La trayectoria de resultados publicados, la calidad del beat o del miss, la reacción de la cotización tras cada publicación. Los earnings son el termómetro real del relato.
  • Movimientos de insiders. Compras o ventas significativas de directivos y consejeros. Que la gente que más sabe del negocio esté comprando con su propio dinero es una de las señales más fiables que existe en bolsa.

Sobre todo este análisis aplico una capa adicional de lectura sectorial moderna, especialmente la que tiene que ver con el impacto real de la inteligencia artificial en los próximos años. En sectores expuestos a disrupción esa lectura entra con peso propio en el análisis; en sectores menos expuestos pesa menos, pero la consideración siempre está. No invierto en 2026 ignorando lo que la IA va a hacerle a cada negocio en los próximos cinco años.

Cuando una idea pasa todos esos filtros, termino con un plan ejecutable: precio de entrada, primer objetivo, plan de gestión y catalizador esperado. Sin plan escrito, no se compra.


Cómo gestiono cada posición

El inversor que acierta dos entradas seguidas se cree experto. El que tiene sistema dura. La diferencia entre uno y otro está en lo que pasa después de pulsar el botón de comprar.

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Una buena compra mal gestionada termina mal. Esa es la fase donde la mayoría de inversores se cae, y casi nunca por mala suerte: por emoción. Aguantar perdedoras demasiado tiempo "porque va a volver". Vender ganadoras antes de tiempo "para asegurar". Aumentar posiciones rotas sin lógica "para promediar". Todo decisiones tomadas con el corazón, no con el método.

El sistema existe precisamente para eso: para quitar la emoción de la fase posterior a la compra. Si el trabajo previo ha sido serio —valoración, proyecciones, deuda, catalizadores, earnings, insiders, todo lo que hemos visto arriba— la tesis está validada antes de poner un solo euro. A partir de ahí, lo que toca no es seguir dudando: es ejecutar.

Mi sistema se apoya en varias piezas que conviven y se complementan:

  • Trailing stops dinámicos. Órdenes automáticas que persiguen el precio cuando la posición sube, con un margen calculado para dejar respirar las correcciones normales. En bolsa nada va en línea recta; el trailing permite acompañar el movimiento sin saltar a la primera sombra ni asfixiar la posición con un stop demasiado pegado.
  • Margen ajustado al perfil del valor. No es lo mismo gestionar una empresa de consumo estable que una small cap volátil en momentum. Cada perfil pide su propia distancia. Usar el mismo criterio para todo es un error frecuente que acaba sacándote de las posiciones buenas por simple ruido de mercado.
  • Activación condicionada. El trailing entra en juego cuando toca, no desde el primer minuto. Mientras la posición todavía no ha demostrado nada, lo que protege es la tesis fundamental que la justificó, no un nivel mecánico.
  • Apriete tras la primera prueba superada. Cuando el mercado valida el movimiento atravesando un nivel importante, el sistema endurece la protección. La idea es asegurar más beneficio sin sofocar la posición, dejando que las que están corriendo bien sigan corriendo.
  • Objetivos claros desde el inicio. Cada compra lleva un primer objetivo razonado escrito antes de pulsar el botón. No improviso precios de salida sobre la marcha; eso ya lo hace bastante mal el mercado por sí solo.
  • Puntos de promedio con criterio, no por desesperación. Si la acción cae sin que la tesis se haya invalidado, hay reglas claras para promediar a la baja. Si la tesis se ha roto, se sale. La diferencia entre las dos cosas la marca el análisis previo, no el dolor de ver rojo en la pantalla.
  • Salida total y sin negociar. Cuando un stop se toca, vendo. Siempre. Toda la posición de golpe, no parciales. La emoción gestiona mal las salidas; el sistema las gestiona bien.

La tranquilidad de operar con sistema es difícil de explicar a quien no lo ha probado. Cuando el trabajo previo está bien hecho y la gestión está pautada, dejas de mirar la cotización cada veinte minutos. Te ahorras el cansancio mental que destruye al inversor amateur. La cartera trabaja para ti mientras tú estás cenando, durmiendo o haciendo cualquier otra cosa, porque el sistema ya tiene contestadas todas las preguntas que el mercado te va a hacer.

Las cifras exactas del sistema —los porcentajes concretos de trailing en cada perfil, los gatillos numéricos de apriete, los criterios cuantitativos para promediar— se aplican en la zona premium sobre cada posición real, comentadas en directo. Es donde el método deja de ser una idea bonita y se convierte en una herramienta que puedes empezar a interiorizar para tu propia operativa.


Cómo mido la rentabilidad (y por qué la mayoría lo hace mal)

Si comparas mis rentabilidades con otros sitios que muestran cifras mucho más altas, lo primero que conviene preguntarse no es quién invierte mejor. Es quién calcula con honestidad.

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Esta es probablemente la sección más importante de toda la página, porque es donde la mayor parte del marketing financiero actual se cae.

Toda la rentabilidad que publico está calculada con TWR (Time-Weighted Return), no con un cálculo simple de "cuánto vale hoy la cartera dividido entre lo que aporté". TWR es el estándar profesional que usan fondos de inversión, EAFIs y gestoras. Mide la habilidad del gestor —yo, en este caso— de forma independiente a cuándo se metió o se sacó dinero del proyecto. Es lo único que permite comparar de forma justa con un índice como el S&P 500 o con cualquier fondo regulado.

Hasta aquí, lo limpio.

Ahora lo sucio. En la mayoría de canales, newsletters y cuentas de bolsa, la rentabilidad mensual o anual no se calcula así. Se hace una trampa estadística que infla la cifra sin que el lector se entere.

Imagínate un inversor que tiene varias posiciones abiertas y este mes cuatro de ellas cierran con +10%, +12%, +8% y +15%. Si suma los porcentajes y publica "+45% este mes", está inflando la cifra aunque no se dé cuenta. Las rentabilidades no se suman: se ponderan por el peso que cada posición tenía en el conjunto de la cartera.

La cifra honesta de esa misma cartera, calculada bien, probablemente está entre el 3% y el 8% en el mes, no en el 45%. La diferencia entre ambos números es el espacio donde vive la mayor parte del marketing financiero actual: gente que reporta sumas de porcentajes de trades individuales como si fueran rentabilidad de cartera.

Cuando publico +95,71% acumulado y +47,61% CAGR desde el 8 de agosto de 2024, lo que estoy publicando es el TWR real de la cartera completa, extraído del informe oficial de Interactive Brokers. No es una suma de trades sueltos. Es la rentabilidad que mediría cualquier fondo regulado en mi situación.


Por qué publico también los errores

ACHC −46,87%. BCYC −40,70%. BRBR −31,33%. Tres de las peores operaciones del proyecto, publicadas al lado de las ganadoras. Aquí te explico por qué.

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En el sector financiero abunda el gurú que solo enseña winners. Yo decidí desde el principio hacer lo contrario.

Las 295 operaciones cerradas desde el 8 de agosto de 2024 están todas publicadas, una por una, con su porcentaje real, en la página de operaciones cerradas. Eso incluye:

  • 27 operaciones perdedoras (en torno al 9% del total).
  • La peor: ACHC, −46,87% después de 424 días en cartera.
  • Otras dolorosas: BCYC −40,70%, BRBR −31,33%, MGPI −29,79%.

Las enseño por dos motivos. Primero porque si solo enseñara las 265 ganadoras, tendrías motivos racionales para sospechar. La asimetría sería demasiado bonita. Segundo, porque las pérdidas controladas son parte estructural del método: con un win rate del 90,4% y una gestión disciplinada, el sistema gana en el largo plazo aunque uno de cada diez trades se vaya en pérdida.

La combinación habitual que infla la realidad en la mayoría de canales de bolsa es esta: enseñar solo ganadoras + sumar porcentajes individuales sin ponderar. Si quitas las dos cosas, queda muy poco en pie. Aquí intento quitarlas ambas.

Si te incomoda ver una pérdida del 47% publicada al lado de las ganadoras, este probablemente no es el sitio. Si lo entiendes como parte normal del oficio, ya entiendes el método.


Cómo verificar todo lo que publico

La transparencia no es una palabra que se dice. Es un PDF oficial de Interactive Brokers que se puede pedir, leer y cruzar línea por línea.

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Toda la rentabilidad, las métricas de riesgo y las operaciones cerradas se derivan de la fuente oficial: el informe PortfolioAnalyst de Interactive Brokers, el bróker donde opero. No hay hoja de cálculo intermedia que pueda manipular las cifras.

  • Rentabilidad y riesgo (TWR, CAGR, Sharpe, Sortino, drawdown máximo): extraídos directamente del informe oficial mensual de PortfolioAnalyst.
  • Las 295 operaciones cerradas: salen del Activity Statement de IBKR del periodo 8/8/2024 → fecha actual, procesado con algoritmo venta-céntrico (una venta total = un trade).
  • Las posiciones abiertas visibles en la zona premium: extraídas del estado actual real de la cuenta IBKR, refrescadas cada 5 minutos.

Si eres miembro premium y quieres verificar cualquier cifra concreta —un mes específico, un trade puntual, la composición sectorial— puedo compartirte el PDF oficial de IBKR del periodo en cuestión.


¿Esto encaja contigo?

No todo el mundo encaja aquí. Si lo que has leído te ha hecho asentir, probablemente es tu sitio. Si te ha hecho fruncir el ceño, no lo es. Y eso ya es valor.

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Swing Pro tiene sentido para ti si:

  • Quieres aprender un método para llegar a invertir por tu cuenta, no copiar señales a ciegas.
  • Tienes horizonte de medio plazo (semanas a meses) y te incomoda la actividad de un day trader.
  • Valoras la transparencia auditable más que las promesas vistosas.
  • Operas con dinero que puedes permitirte perder y entiendes que la bolsa implica riesgo real.

No tiene sentido para ti si:

  • Buscas rentabilidades garantizadas (no existen).
  • Quieres señales rápidas sin entender el porqué de cada decisión.
  • No te interesa el contexto fundamental de las empresas que operas.
  • Prefieres depender siempre de alguien antes que formarte tu propio criterio.

Si lo primero te describe, en la zona premium publico cada movimiento con el razonamiento detrás: precio de entrada, plan de gestión, trailing en directo, comentario sobre catalizadores, todo. La idea no es que me sigas siempre — es que en unos meses no me necesites para invertir con cabeza. La cuota actual es 45 €/mes (subirá a 55 € en 2027).

¿Quieres operar conmigo?

En la zona Premium publico cada movimiento, cada precio de entrada, cada trailing stop. Análisis semanal, alertas de operativa, todo.

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45€/mes en 2026 · 55€/mes en 2027

Las cuotas se mantienen indefinidamente para quien ya está dentro — los primeros 80 miembros aún pagan 35€.